martes, 10 de mayo de 2011

Tener algo en la cabeza que ni existió.

Casi todos los recuerdos de la infancia son una gran mentira, recuerdas y mezclas las cosas, antes de crecer tu mundo parece enorme, todos los lugares de la ciudad están sin enlazar, y todos los recuerdos se mezclan con otros recuerdos... momento entrelazados que cuentan tu historia, de una manera que quizás no paso. Quizás esto me preocupa porque últimamente he llegado a una conclusión, no hay nada peor como tener algo en la cabeza que nunca existió.

Los echos que nos marcaron en nuestra infancia, tal vez no sea tal cual como los queremos ver, pero en ocasiones da miedo pensar que esos recuerdos realmente no llegaron a suceder...cuando nos ponemos a rememorar cosas de la infancia con otra persona, cada cual cuenta su versión, ya que todo de lo que hablamos paso hace mucho tiempo, y además de eso, eramos pequeños para saber realmente lo que ocurría.

Tras pensar en eso, tengo una nueva angustia, hay varias conversaciones importantes en mi vida, pero hay una que en palabras no significa nada, pero para mi es importante saber que existió, es el único recuerdo que me queda de todo aquello, y si aquella conversación que me marco, y si nunca paso.... es mejor no pensarlo...

1 comentario:

  1. Las cosas existen para nosotros como las percibimos. Lo que recuerdas de aquella infancia era cómo lo percibías en aquel momento. Dentro de 10 años recordarás lo que ocurre ahora con tu percepción de ahora, no con tu percepción de dentro de 10 años. Así que todos tus recuerdos son "correctos". Y lo que tu memoria haya ido deformando con el paso del tiempo puedes considerarlo una "realidad poética" o "memoria creativa". Visto así, una angustia menos :)

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